martes, 10 de mayo de 2011

RESUMEN: Perspectivas del Desarrollo Sustentable en América Latina y El Caribe

El texto presentado a continuación es un resumen de las principales ideas expuestas en el texto "PERSPECTIVAS DEL DESARROLLO SUSTENTABLE EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE", tema expuesto anteriormente en clase.

Resumen:
Perspectivas del desarrollo sustentable de América Latina y el Caribe


1er Bloque: GRANDES BARRERAS DEL DESARROLLO SUSTENTABLE EN LA REGIÓN


2do Bloque: LAS FORTALEZAS DE LA REGIÓN


Introducción:

Teniendo en cuenta que las estrategias de desarrollo adoptadas por diferentes países han causado conflictos y sus cursos no han producido un verdadero progreso humano, es necesario hallar nuevo esquema que facilite la consecución de una paz social duradera y niveles de bienestar y que garantice la perpetuidad del hombre en armonía con el entorno y demás especies biológicas en los países latinoamericanos y del Caribe. Podemos mencionar 5 barreras fundamentales:

La pobreza: afecta el capital humano e interviene en los diferentes procesos de deterioro del capital natural. Para el año 2003, América Latina estimaba una población de 225 millones de personas, de las cuales un 43,9 % tenían ingresos por debajo de la línea de pobreza. La cifra de personas pobres, durante las décadas del 80 y 90 se incrementó en medio de una conjunción del bajo crecimiento económico, una altísima tasa de crecimiento demográfico y un patrón inestable de inequidad. La distribución del ingreso per cápita en la región ha sido 12 y 8 veces más desigual que en las regiones industrializadas y el Asia meridional.

En nuestra región hay pobreza de ingresos y pobreza humana: muchas personas, además de carecer de los ingresos que faciliten una dieta básica, mueren antes de los 40 años, hay enormes tasas de analfabetismo y no pueden acceder a los servicios públicos y privados esenciales. Las mujeres son las más afectadas. El crecimiento de actividades ilegales como el tráfico de estupefacientes también es resultado de tal crisis.

El manejo insustentable de los recursos naturales: a pesar de la riqueza de la biodiversidad, el agua dulce, los suelos agrícolas y los hidrocarburos, existe un alarmante desajuste entre la sociedad y la naturaleza. El manejo de los recursos es preocupantemente insustentable en la región: los bosques se encuentran en amenaza como consecuencia de la tala indiscriminada, del proceso de urbanización anárquica, la minería o las explotaciones petroleras, entre otros. El crecimiento de la población y su demanda de alimentos, la incidencia de la pobreza y las malas políticas económicas empeoran la situación. La principal amenaza consiste en la pérdida del hábitat en la región. Hay enormes cantidades de agua dulce, pero una mala distribución no uniforme de los recursos hídricos. La contaminación biológica y química ha puesto en grave peligro las aguas, amenazando la biodiversidad, en parte también por las diferentes obras de ingeniería que alteran el ecosistema.

Se han destrozado buena parte de los arrecifes coralinos debido a diversos atentados al medio ambiente y al exceso de la pesca herbívora; un 72,7 % de las tierras agrícolas ha sido sufre una enorme degradación en diversas zonas y un 47% de los pastos ha perdido fertilidad; 81 millones de personas se han visto afectadas por la contaminación atmosférica. El desequilibrio ecológico en buena parte de la región ya resulta irreversible. No hay una buena cultura ecológica, ni tampoco prácticas y tecnologías apropiadas en lo referente al manejo y cuidado de los recursos naturales.

El entorno institucional: hay un enorme clientelismo político en estados de la región donde jamás hubo instituciones preocupadas por el desarrollo sustentable. Se trata de estados débiles en la aplicación de las leyes, de gobiernos centralizados, de gran corrupción y donde la riqueza ha sido mal distribuida. Mientras no existan sociedades políticamente poderosas y participativas, no podrán adelantarse estrategias óptimas para el desarrollo sustentable. A pesar del crecimiento de la democratización en América Latina, persiste la crisis social, las desigualdades, la pobreza y un crecimiento económico deficiente. A pesar de la presencia de los ministerios ambientales en la región, es paradójico que la degradación ecológica haya aumentado mientras se adelantaban avances importantes en materia ambiental.

Los gobiernos latinoamericanos son débiles administrativamente, no adelantan planes de previsión y nuestra sociedad no está capacitada para la toma de decisiones, lo cual interrumpe toda gestión de desarrollo sustentable en la región. La crisis económica en buena parte del continente ha debilitado la administración pública; la reducción del gasto público ha disminuido toda posibilidad del establecimiento y cumplimiento de regulaciones ambientales.

El crecimiento demográfico: entre 1950 y 2000, el crecimiento de la población en América latina fue de 167 a 519 millones. Se calcula que para el año 2050, la población en la región habrá aumentado a 800 millones. Tal crecimiento implica grandes dificultades en términos de generación de empleo, alimentación y dotación de servicios. Solo hasta entonces, y mientras haya un mejoramiento de la educación y ocurran verdaderos cambios sociales, habrá una elevación en los niveles de vida. Sin embargo, el crecimiento de la población generaría graves problemas ecológicos, consecuencia de los acelerados niveles de urbanización en la región. Aquello representará enormes esfuerzos para asegurar condiciones ambientales aceptables. El crecimiento demográfico sería, entonces, uno de los más grandes problemas a la hora de elevar los niveles de vida y mejorar las condiciones ambientales. Solo en la medida que haya avances en el área de la educación podrán subsanarse tales problemas. La población podrá disfrutar mayores niveles de ingreso en tanto se combata eficazmente la pobreza.

La falta de consenso social sobre el significado del desarrollo sustentable: para la mayor parte de la población en la región, significa poco el desarrollo sustentable, y esta noción no es todavía un objetivo social. A pesar de los avances en materia social y democrática, no se han conseguido un concepto articulado de sustentabilidad socioeconómica, política y ecológica. El tema ambiental no es todavía prioritario en nuestra agenda sociopolítica. Nuestra educación no contempla una vinculación entre las nociones ambientales, de desarrollo y calidad de vida.

Hay enormes fallas en el sistema educativo para lograr identificar las relaciones entre pobreza, conservación ambiental y calidad de vida, y por ende, para explicar la importancia de las políticas ambientales y su función en el cuidado ecológico, la salud y el mejoramiento de los niveles urbanos donde reside la mayor parte de la población. Algunas comunidades humildes, sin embargo, han intentado resolver el problema urbano a partir de políticas de salud y vivienda apropiadas, así como conseguir alternativas de alcantarillado, suministro de agua potable y recolección y transporte adecuado de las basuras, constituyendo así reivindicaciones ambientales. Lo que hace falta en la educación es un enfoque que considere la problemática ambiental desde una perspectiva más amplia.

Es importante, entonces, lograr un consenso social acerca del significado y los requerimientos de un desarrollo sustentable, pero ello depende del éxito de la misión educativa.

Las fortalezas de la región:

1. El patrimonio de recursos naturales es abundante y puede ser ventajoso para el desarrollo sustentable:

· La región de América Latina posee un 27,5 % de la superficie mundial en lo que respecta a bosques; es la más amplia de todo el planeta.
· Brasil, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Bolivia y México poseen el mayor grado de biodiversidad del planeta.
· En materia de tierras agrícolas, la región posee un 23 % de todas las áreas agrícolas arables.
· Tenemos una amplia dotación de hidrocarburos y minerales metálicos y no-metálicos.
· América Latina posee un 13,5 % de las reservas mundiales de Petróleo, un 5,6 de las reservas de gas y un 1,7 % de las de carbón.
· Su rico patrimonio natural ofrece a la región numerosas ventajas en la agenda ambiental global.

2. La sociedad civil se ha movilizado, creando una nueva cultura política y una mayor participación, razón que constituye un catalizador de importantes cambios socioeconómicos en la región. Esta dinámica social puede favorecer un desarrollo sustentable de la región: ya existen muchas organizaciones que velan por las reivindicaciones sociales y por la vigilancia del buen uso de los servicios públicos, la protección del ambiente y los derechos humanos. Los ciudadanos ejercitan cada vez más sus derechos de una manera activa. Por otra parte, las mujeres se han incorporado activamente en todas las organizaciones de participación. Otro hecho positivo radica en que las organizaciones de la sociedad civil se preocupan por la defensa del consumidor, y la iglesia católica ya promueve organizaciones de participación popular y de educación.

3. Hay una cultura propensa a la integración: esto representa grandes posibilidades para la región con respecto a todo el proceso de globalización. El espacio cultural del continente es común: hay un grado enorme de identidad cultural a diferencia de otros hemisferios del mundo. Toda la zona tiene una base cultural uniforme, y a lo largo de casi todo el territorio se habla el mismo idioma, factor que facilita un mejoramiento del capital humano y una mayor integración comunicacional y de la educación. El modelo ibérico ha dejado un basamento legal común y una serie de costumbres y valores compartidos a lo largo y ancho de todo el territorio.
En el camino hacia el futuro se contemplan diferentes factores determinantes que a su vez son requisitos esenciales en la búsqueda de un curso hacia el desarrollo sustentable a largo plazo, entre ellas:

· El crecimiento económico
· La expansión de la democracia en el mundo
· El proceso de globalización
· El avance científico y tecnológico

A pesar de lo anteriormente expuesto, la paz no está asegurada, y el desarrollo humano requiere estabilidad y equidad. Existe el riesgo de que ocurran convulsiones internas que puedan afectar a los países de la zona, así como graves fenómenos de desajuste social y de delincuencia. Tres de ellos, ya identificados, deben vigilarse y evitarse en pro del cuidado y la revisión de un óptimo proceso de desarrollo sustentable en América latina y el Caribe:

· La región no termina de encontrar su rumbo
· La región es víctima de la ingobernabilidad
· La región todavía no se ha desarrollado sustentablemente

1 comentario:

  1. Ciertamente la dificultad ha estado siempre en el no hacernos conscientes de que todo cuanto nos rodea es un bien común. La naturaleza ha de ser un bien en beneficio de la humanidad entera. Así mismo el capital ha de ser un bien común. o ¿de donde ha sido generado tanto capital? Ciertamente de la naturaleza. No se trata de que Latinoamerica sea más o menos beneficiado de sus recursos, la posesión de los mismo es contingente, así como debe ser la posesión del capital.

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