sábado, 21 de mayo de 2011

El problema de la corrupción

Es un hecho que los países llamados más pobres tienden a ser los más corruptos, y así lo respaldan las cifras, (Ver http://www.semana.com/mundo/como-esta-corrupcion-latinoamerica/146426-3.aspx). Esto como ya lo planteamos genera una de las barreras más grandes para la creación y aplicación de políticas serias que beneficien a los habitantes y no a un grupo reducido de entidades, o peor aún de particulares.


Pero al parecer la causa principal del fenómeno no está asociada a las inclinaciones políticas de los gobiernos existentes (Cuba y Venezuela también presentan altas tasas de corrupción). El tema parece radicar en una falla en cada individuo, y una relativización del valor del dinero público, que se refleja en la indolencia sobre ello como algo sobre lo que tengo derechos pero no reconozco deberes. En este ámbito se gesta la cultura del "cuarto de hora" que cada cual aprovecha cuanto se encuentra en situaciones de poder.

Por otro lado deberíamos reflexionar sobre si esa cultura no es simplemente una manifestación del afán por poseer, el cuál a su vez viene de las concepciones de bienestar y progreso asociadas al consumo y poder adquisitivo. Así: si quien más tiene está mejor y yo puedo tener ahora porque no hacerlo. Deberíamos entonces empezar a juzgarnos por lo que somos y no lo que poseemos para que el otro representado en el dinero público sea respetado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario